
EDUARDO NOVILLO ASTRADA (H) es un jugador de Polo Argentino que tiene Hándicap 9 y 35 años. Nació el 7 de octubre de 1972 en Londres, Inglaterra. Pero vivo toda su vida en San Isidro, fue al colegio Newman y desde muy chico y por tradición familiar se subió al caballo para jugar su deporte preferido que es el Polo. También intento con el Rugby en el Club Newman.
Logró una marca que pocos polistas consiguen en un año: ganó títulos en Estados Unidos, Inglaterra y España.
Es muy bueno como profesional, y para un profesional lo principal es hacer las cosas bien.
Es parte de una familia que, en los últimos años, consiguió múltiples triunfos en el mundo. Sin embargo, suelen ser discutidos por un estilo menos vistoso que el de otros colegas. "Los Novillo son jugadores de equipo. Hay buenas individualidades, grandes taquea dores, pero les falta elegir compañeros, saber plantear los partidos", reflexiona el mayor de los hermanos, que confiesa que aplica en sus organizaciones elementos que aprendió en sus estudios de administrador de empresas, carrera que dejó inconclusa cuando le faltaban tres finales para recibirse. Estadísticas en el Campeonato Argentino Abierto:
Debut: 1996
Jugó: 12
Campeón: 1
Finalista: 2
Goles convertidos: 82
Hace un par de años, una familia amiga de los Novillo Astrada no podía creer lo que veía en una estación de servicio de la ciudad de Lincoln. Es más, creían que lo estaban confundiendo con otra persona. Julio Novillo Astrada, 90 años recién cumplidos, salía manejando su propio auto hacia la ruta. “No lo podíamos atar ni podíamos sacarle el auto. El decidía que quería ir a ver un campo o un caballo para los chicos y se iba… Encima, todos los años renovaba su registro de conductor en Río Tercero, así que mucho no podíamos hacer para evitar que viajara por todos lados”, cuenta, sin esconder la sonrisa, Eduardo “Taio” Novillo Astrada, uno de los hijos de don Julio.
El primer eslabón de la dinastía polística de los Novillo fue una de esas presencias infaltables en los abiertos de Palermo en las últimas temporadas; casi como que no había torneo si no estaba él. Con la elegancia y el optimismo como rasgos de identidad, y atento para darles el consejo preciso a sus nietos, los que le regalaron la Triple Corona en 2003, el año más glorioso desde el punto de vista deportivo para La Aguada.
En realidad, el primer gran regalo que le hicieron los hijos de Taio fue cuando le anunciaron al abuelo que cuatro Novillo Astrada jugarían juntos representando al club que la familia había fundado en Open Door. “Un día antes de viajar a Inglaterra –cuenta Javier Novillo– pasé por la casa del abuelo y le conté que, después de pensarlo muy bien, habíamos decidido jugar Eduardo, Miguel y yo con Ignacio en la temporada de la Argentina. Nosotros ya habíamos competido para La Cañada y para Ellerstina, y cuando Gonzalito Pieres nos dijo que quería armar un cuarteto con su hermano Facundo y con sus primos, lo pensamos bien y armamos el equipo de La Aguada. Un rato después de que yo se lo contara, Eduardo también pasó por su casa para despedirse antes del viaje a Europa y el abuelo le aseguró que le habíamos dado la mejor noticia de su vida. Tenía una felicidad inmensa”. Meses más tarde llegarían en fila los podios de Tortugas, Hurlingham y Palermo y, obviamente, don Julio aparecía en todas las fotos con el orgullo impreso en la cara.
Encima de todo, el abuelo tuvo una participación determinante en aquellos títulos. Después de que jugaran el Abierto del Jockey Club con la nueva formación, don Julio se reunió con los chicos y les dijo que le parecía que debían realizar una serie de cambios en la formación para explotar mucho más los potenciales de cada uno. Hasta ese torneo, en el que cayeron frente a Ellerstina, Ignacio jugaba de 1, Eduardo de 2, Javier de 3 y Miguel de back. Con los retoques, la fórmula mágica –e invencible por más de un año– pasó a ser: Javier, Eduardo, Miguel e Ignacio. “Nos recomendó que modificáramos algunas posiciones dentro del equipo, y funcionó…”, reconoce Javier.
La Aguada se convertía en el cuarto equipo de la historia –el primero formado por cuatro hermanos– en conseguir los tres títulos en una misma temporada y el nombre de la estancia que el capitán Astrada recibió como concesión del Virreinato en 1673 se instalaba en la lista de los grandes equipos de polo de la historia. Sin embargo, don Julio ya había tenido algunas otras alegrías polístico-familiares gracias a combinaciones de sus hijos y sus nietos. La Copa República Argentina del 90, con Taio, Eduardo (h), Miguel y Javier (con sólo 13 años), ya había tenido a un conjunto completamente formado por Novillo Astrada como vencedor. Ese mismo año, en el Primer Abierto de Pilar, el equipo ganador formó con Taio, Eduardo (hijo) y Julio (nieto). El único “extrapartidario” era Alejandro Díaz Alberdi. En el 94, aquella misma formación que había conquistado la República perdió una final muy recordada contra Chapaleufú en el Abierto del Jockey Club. El público que presenció ese encuentro despidió a los derrotados con una ovación emocionante.
Top preferidos de Eduardo N. Astrada