
En Francia, en 2007, con el bronce en el Mundial de Francia la historia del rugby argentino escribió su página más gloriosa. Grandes estrellas integraban ese plantel, pero igual de grandes eran quienes habían sido los pilares de la formación. Santiago Phelan ya se había retirado de Los Pumas, pero fue una de esas bases. Y por eso, tras la salida de Marcelo Loffreda como head coach, nadie dudó en llamarlo a él.
Tati, como lo conocen sus amigos de toda la vida, es un líder nato y por eso no sorprende que sea el segundo entrenador más joven de la historia de los Pumas. Nacido en el CASI, debutó en la primera de su club en 1993 nada menos que en el clásico ante el SIC, y hasta apoyó un try. Con las Cebras, además, ganó el Nacional de Clubes de 1995.
Capitán de todos los planteles que integró, fue campeón mundial juvenil con los Pumitas (en Lille, Francia, en 1993). En la mayor, jugó 46 tests, incluidos los mundiales de 1999 y 2003, tras el que se retiró.
Tati todavía vive en San Isidro, donde nació y fue al colegio. Justamente en el San Juan el Precursor fue donde cursó junto a Agustín Pichot y Gonzalo Quesada, otros dos jugadores que luego se transformaron en grandes glorias de Los Pumas. Actualmente está casado con Julieta hace casi diez años y tiene cuatro hijos: Matías, Felipe, Tomás y Lola.
Audela trabaja desarrollando programas de concientización y sensibilización con el fin de promover la integración social de personas con discapacidad.
El nombre proviene de una novela del escritor James Branch Cabell. Allí Audela es “la tierra de todas las cosas que permanecen ocultas tras el velo de la vista y los restantes sentidos del hombre. Velo que jamás se levanta pero a veces se rasga”.
La misión más importante de Audela es concientizar y educar a la sociedad acerca de las habilidades que pueden desarrollar las personas con discapacidad.
En los comienzos, hace más de 10 años, se pensaba que la mejor manera de lograr la integración entre jóvenes con y sin discapacidad era realizando encuentros, cuerpo a cuerpo, usando como excusa el deporte.
Hasta que se propusieron una estrategia de concientización que comenzó con la reformulación de la misión: “Concientizar y educar a la sociedad acerca de las habilidades que pueden desarrollar las personas con discapacidad”
Arremetieron con todo y Audela dio un giro de 180 grados. A partir de ahí comenzaron a construir una identidad con propuestas desafiantes, con ideas innovadoras. Cambiaron las reglas del juego, los chicos sordos les enseñan a los oyentes a cantar en Lengua de Señas, los chicos en sillas de ruedas, bajo sus reglas, les pintan la cara jugando al básquet.
Dentro de este contexto surgieron varios emprendimientos, como el Gallito Ciego, el desafío de los Pumas vs. los Murciélagos, conciertos intercolegiales en lengua de señas, etc. Y con este mismo espíritu se fueron desarrollando e implementando distintos programas dirigidos a la comunidad educativa, empresarial y la comunidad en general. Siempre generando espacios de encuentro en los que acontece el diálogo, las vivencias, la reflexión y la incertidumbre, camino ineludible para la construcción de una sociedad más integrada.
Contacto: Martín Coronado 678, Acassuso, Buenos Aires. Teléfono 4732-3245. Mail: audelanorte@hotmail.com
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